Cada año vivido es un año lleno de aprendizaje y experiencias, y es por esto que llegar a una edad avanzada es en realidad una bendición, y como tal debemos procurar tener salud tanto física, como mental y social manteniéndonos activos en nuestro día a día.
Para los adultos mayores no es necesario realizar una rutina o tomar clases deportivas; tener actividad física se refiere a toda acción que demande energía y que a diferencia de hacer deporte –se refiere a una actividad física competitiva y reglamentada– o de hacer ejercicio –hacer movimientos deliberados con un propósito– puede ser cualquier actividad diaria como limpiar, cocinar, ir de compras o hacer jardinería.
Hay cuatro niveles para definir la condición física de una persona: El nivel básico es tan solo la diferencia entre la salud y la enfermedad, el segundo nivel indica tener un desempeño promedio de acuerdo a un tipo de población, el tercer nivel permite llevar a cabo actividades deportivas y el cuarto nivel se refiere al alto rendimiento, pero los adultos mayores se desarrollan tan solo en los tres primeros, pues lo importante es luchar contra la inactividad, la cual se relaciona en muchos casos con la falta de estímulo debido a sus condiciones sociales.
El ejercicio físico
Mantener una vida activa con ejercicio físico nos ayuda a disminuir el riesgo de mortalidad y aumenta de 3% a 10% la expectativa de vida gracias al control y prevención de enfermedades y aquí te dejamos una lista de como la actividad física constante puede ayudarte a mejorar tu calidad de vida:
- Ejercitar la mente con ejercicios de coordinación ayuda a controlar el Alzheimer.
- Los músculos trabajados protegen las articulaciones disminuyendo su carga y previniendo la artrosis, mejoran la flexibilidad y el equilibrio.
- Controla la diabetes DMNID ya que toma la grasa como principal fuente de energía.
- Previene la osteoporosis por la estimulación del músculo al hueso.
- Fortalece el corazón.
- Disminuye la obesidad.
- Aumenta la sensación de bienestar al liberar la mente de preocupaciones o pensamientos negativos e incrementa la interacción social.
Dado lo anterior, podemos entender por qué aumentar los niveles de actividad física independientemente de nuestra edad nos ayuda a mejorar considerablemente la salud. Si cuidamos de nuestro cuerpo, podremos evitar muchas enfermedades y viviremos mucho tiempo; pero nunca es tarde para comenzar.


